Actuar

¿Cómo ayudar a la salida?

Quien se ha separado de una secta destructiva todavía no se ha librado de los problemas. Su situación psíquica es extremamente difícil. Pues, cuanto más estrechamente alguien se ha identificado con la organización en cuestión, mayores problemas tendrá para adaptarse de nuevo a la sociedad y la familia.

Los especialistas destacan las siguientes dificultades que pueden marcar la salida: irritabilidad, sensación de desconexión, dificultades para concentrarse, dificultades en las relaciones íntimas, flotación entre dos mundos, sentimientos de culpabilidad, rabia, miedo, desconcierto, etc. Sólo en aquellos casos en los que la separación del grupo sucedió de forma suave, los problemas no son tan masivos. Podemos hablar de distintos momentos en el tratamiento a la salida:

– Regeneración. En un primer momento, los afectados deben tener la oportunidad de volver a encontrarse bien consigo mismos – sin presiones –, por lo que toca mucho descanso y tranquilidad. La familia y amigos deben estar preparados a que los afectados se muestren cerrados o irritables en estos momentos. Conviene no dejarles solos con sus sentimientos de miedo y culpabilidad. Es preciso escucharles y resulta beneficioso el apoyo de un psicoterapeuta experimentado.

– Reconstrucción del propio recorrido. Es importante que los afectados tengan la oportunidad de explorar su recorrido por la organización con su terapeuta. Suele facilitar la tarea de asumir y superar el pasado.

– Comentar a fondo. Teniendo presente los conocimientos sobre el grupo en cuestión, hay que hablar a fondo de las consecuencias de las experiencias traumáticas durante la pertenencia. Esta fase se caracteriza por las aparentes recaídas. De un momento a otro, la sensación de culpabilidad puede desbancar la sensación de liberación y el afectado nuevamente quiere contactar con el grupo. En esos momentos hace falta dar apoyo directo. Hay que preparar al afectado a la posibilidad de semejantes recaídas. Cada recaída superada y tratada a fondo, mejora la estabilidad y el equilibrio emocional.

– Consolidación. Cuando se ha superado la primera época crítica que sucede a la separación de la organización, se trabaja con los afectados en la construcción de una nueva identidad profesional y en la consolidación de las relaciones personales. Es importante sobre todo porque estos ámbitos no desempeñaron ningún papel durante los años de pertenencia al grupo. En esta situación, la ayuda y el apoyo a la familia junto con la psicoterapia es muy importante. Se concluye el tratamiento cuando se haya logrado crear un nuevo círculo de amigos, una situación profesional satisfactoria y un sentido de la vida determinado por uno mismo asumiendo su propia responsabilidad.