¿Una escuela de filosofía?

En una conversación en la que confesé que me gustaría tener hijos, el jefe de filial me interrogó sobre si me sentía realmente preparada para tener hijos,: me preguntaba sobre si estaba segura y era consciente de lo que significa traer otra persona a este mundo e intentó hacerme entrar en duda de si podía sobrellevar la responsabilidad de educar a un nuevo ser humano. 

Semanas después hable del tema de tener hijos y hacer familia con otras personas de Nueva Acrópolis y sorprendentemente todas contestaron lo mismo, NO querían tener hijos porque no se sentían preparados para traer un nuevo ser humano a este mundo, las misma palabras que el jefe de filial utilizó  conmigo. Luego entendí porque Nueva Acrópolis no le conviene que sus miembros deseen tener hijos, porque los hijos reclaman mucho tiempo y atención eso es tiempo que se restaría de la colaboración con la organización ademas de que los hijos se convierten en tu verdadero centro de vida.

Tomé la decisión de indagar sobre si yo era la única persona con dudas entre mis compañeros de filial de la forma más discreta posible teniendo en cuenta que todo que lo que hablara con los que consideraba “amigos”, luego puede que se lo comentaran al jefe de filial.

No me resultó difícil encontrar varios de mis compañeros con dudas y tampoco quienes se alejaron un tiempo porque no lo tenían nada claro o llegaban a un punto de conflicto con el jefe de filial y las exigencias de la organización.