¿Una escuela de filosofía?

 Ejemplo: Un miembro antiguo y yo habíamos hablado de ir un fin de semana a otra ciudad para ver un festival de música el cual llevábamos meses esperando. Llegada la fecha, la persona que iba acompañarme informó al jefe de filial de su ausencia durante ese fin de semana y que no podría participar en la clase del sábado. El jefe de filial lo llevó aparte y le explicó que estaba faltando a sus responsabilidades y le intentó hacer ver que no era correcto marcharse y de una forma muy sutil le dejo claro que se sentía decepcionado con él. Finalmente marchamos de fin de semana y esta persona me confesó  que en el fondo, el jefe de filial, se sentía incómodo con el hecho de que él pasara tiempo conmigo fuera del entorno acropolitano, ya que se había percatado de que yo estaba manifestando dudas y que tenía buena comunicación con otros miembros.

La pregunta que ronda en estos momentos al lector es ¿por qué continuaba allí? Estos son mis motivos:

1.Cuando empecé a tener dudas, me fijé mucho en las personas que yo consideraba gente valida, inteligente, capaces, etc, Me preguntaba por qué   ellos estaban allí, si tal vez habían visto algo que valía mucho la pena y que yo todavía no comprendía, no entendía por qué gente tan válida continuaba en un lugar del que yo ya tenía dudas razonables.

2. Me habían ayudado mucho en cosas importantes: trabajo, estudios, habían estado a mi lado en momentos difíciles y eso me generaba un sentimiento de deuda.

3 . Creía haber hecho amigos allí dentro y sabía que si salía no volvería a tener contacto con ellos al mismo tiempo que mis amistades fuera del circulo de Nueva Acrópolis empezaron poco a poco a perder el contacto conmigo o yo con ellos. Tenía un incoherente sentimiento de soledad. Pensándolo bien, a día de hoy veo que consiguieron generarme cierta dependencia.

Regresé a mi ciudad de origen donde se suponía que debía continuar con mis clases de filosofía en otra filial y fue entonces cuando tomé la decisión de no volver a acudir a ninguna clase más y perder contacto definitivamente. 

Pasé mucho tiempo pensando en cómo había podido estar tanto tiempo en algo que generaba dudas desde el principio y me di cuenta de que yo en esos momentos estaba en las circunstancias adecuadas para ser fácilmente influenciable: estaba sola en un lugar lejano, me acogieron muy amablemente y con un tema que a mí me gustaba mucho (la filosofía y el crecimiento personal) y sin olvidar que me ayudaron mucho en cosas importantes para mi, generando así una sensación de deuda. Por otra parte recordé a compañeros muy jóvenes que estaban seguros de estar allí participando y me dieron ganas de hablar con ellos y hacerles ver lo equivocados que estaban, pero sabía que era difícil y posiblemente conflictivo.

La decisión de olvidarme definitivamente de Nueva Acrópolis la tomé hablando con una amiga de mucha confianza que tiene más edad que yo y mucho mundo. Me explicó que ninguna persona o grupo es nadie para marcar el modo de vida y los ideales personales de cada uno, que el aprendizaje de la verdadera filosofía está en los libros a los que cada uno puede acudir libremente y que la riqueza del ser humano reside en la diversidad de opiniones, pensamientos y acciones. 

 También me dijo que en este mundo hay muchos vendedores de humo, que la única manera de crecer como persona y ser feliz es conociéndote a ti mismo lo mejor posible y tomando tus propias decisiones haciéndote responsable de cada una de ellas.